martes, 23 de julio de 2013

Fuertes Sabores





Decidí darme un gusto, saqué la cacerola y el aceite de oliva, todo va mejor con el aceite de oliva.
Pelé la 45, saqué el cargador y descubrí las balas, le puse una cucharada de C4 para zanjar la acidez de la pólvora. Corté dos granadas en dados pequeños y una culata de escopeta Mossberg 12 GA y para sazonar baje munición de un Subfusil MP5, había dudado en poner N91 munición de fusil de francotirador, pero quizá iba a ser muy pesado.
Metí la 45 y la culata de Mossberg en trozos para saltearlas, después del salteado metí las granadas. Dejé reposar por quince minutos y serví todo en un mortero M224 de 60 mm. Destapé una Molotov y prendí la TV. Sonreí. El Papa Francisco seguía paseando por las calles de Río.

10 comentarios:

  1. Fascinante micro. ¡Y qué final! Completamente inesperado (por lo menos para mí), a la vez que realza muchísimo lo leído hasta allí.
    Me encantó, Walter, te felicito.
    ¡Y qué bueno volver a leerte!
    Saludos...

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    Respuestas
    1. Gracias Juan... extrañaba el blog. Ya voy a recuperer el tiempo y leerte. Abrazos!!!

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  2. Te sugo leyendo me gustan tus letras aunque prefiero el formato blogger
    un abrazo

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  3. Qué genial!, ja, justo cuando había pensado que matarían a Bergoglio en el momento en que bajaba del avión.
    Qué bueno que volviste!
    Saludos.

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  4. Te faltó un estomacal para poder digerir una comida tan fuerte, aun que quizá la visitita del Papa Bergoglio con su linda cháchara del amor por la pobreza en un mundo donde 2/3 de su población pasan hambre, te sirvió de relajante.
    Saludos.

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  5. Por eso le puse una cucharada de C4 Carlos :)
    Saludos cordiales y gracias por pasar por estos lares.

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  6. Oh! Por Dios, receta para un crimen con postre abierto
    Me gusta como lo planteas
    Besos

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