El Final
El cazador tensó el
arco, no llovía, no se oían autos en el bosque ni pensaba en su instructor.
Soltó la flecha que viajaba recta, sin desviarse ni un centímetro.
Se despertó de
repente.
–Así es aburrido –se
dijo, y se levantó, de todas maneras no podía dormir.




